Con el pecho inflado a la bombonera para cerrar la serie

El monumental se vistió de gala y River, demostrando una vez más jerarquía, superó 1-0 a Boca en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores por el gol de Carlos Sánchez.
     No es una frase hecha que los partidos por las copas, tanto Libertadores como Sudamericana, son diferentes a los del campeonato local. Son distintos por intensidad, por emoción, por estar mano a mano con un rival en igualdad de condiciones y por el formato de ida y vuelta. A estos condimentos hay que sumarle que era el clásico más importante del mundo, o por lo menos una de las rivalidades más llamativas de la historia... “millonarios” y “xeneizes”.
    
Este emparejamiento se empezó a jugar mucho antes del pitazo inicial en el Antonio Vespucio Liberti. La designación del árbitro fue un constante tema para ver a quien beneficiaba o perjudicaba, y hasta la fecha de los partidos estuvo en duda (en Boca aseguraban que se jugaría 6 y 13 de Mayo, hecho que realmente no sucedió.) Lo que tiene que ver con lo estrictamente futbolístico sí empezó el jueves y demostró a lo largo de los 90 minutos las intenciones de los equipos. River, asumió la intención y responsabilidad por el peso de su camiseta y salió a buscar el partido notoriamente. La idea del local se vio en el campo, lo trabó en el mediocampo con Leonardo Ponzio y Matías Kranevitter, de ahí rompió por afuera por derecha e izquierda (Sánchez y Sebastián Driussi) y de esta manera trató de nutrir de oportunidades a los delanteros. Contrariamente a lo que se podía prever, éste primer encuentro por la copa tuvo más jugadas de peligro que el superclásico en la bombonera el pasado domingo.  El encuentro ganó intensidad al principio, la primera llegada clara la tuvo el “millonario” a los 11 minutos tras una mala salida “xeneize” que aprovechó Teófilo Gutiérrez, la cruzó para Rodrigo Mora que no llegó a conectarla en el área grande. A lo largo de la primera etapa, el local se hizo de varios tiros de esquina a los que no pudo sacarle rédito. También hubo un remate de Ramiro Funes Mori tras una segunda jugada de un córner que se fue peligrosamente por arriba del travesaño. “La banda” logró mayor control de balón y predisposición en los 45 iniciales a pesar de no llegar a la ventaja.
     A los doce segundos de haber empezado el complemento, la visita consiguió su jugada más clara cuando Jonathan Calleri rompió la línea defensiva por el lado de Leonel Vangioni pero no pudo vulnerar a Marcelo Barovero quien tapó un mano a mano de mucho riesgo enviándola al tiro de esquina. Siete minutos más tarde, respondió Carlos Sánchez que tras recibir un pelotazo-pase de Vangioni se encontró en el área grande pero tiró con poca fuerza hacia las manos del “1” vestido de negro.
A los 36 minutos de la segunda etapa llegó el único gol del partido. La jugada que derivó en el penal se inició en ¾ de cancha por la derecha del ataque de River. Boca recuperó la pelota con Nicolás Colazo y éste la entregó a Fernando Gago que con un pase erróneo y corto permitió la recuperación de Kranevitter. El tucumano habilitó con un pelotazo a “pity” Martínez quien rompió en velocidad por izquierda, le ganó la espalda a Leandro Marín que no lo pudo parar y al ver que se escapaba lo derribó adentro del área grande. A doce pasos del arco custodiado por Agustín Orión se paró el uruguayo Sánchez quien con mucha convicción cruzó el remate abajo a su izquierda, sector opuesto al que se lanzó el portero. Los pocos minutos que separaron la única anotación del partido con el final pudo haber encontrado a River con un segundo gol de ventaja pero no pudo concretar la correcta terminación de la jugada. A dos minutos del final del tiempo reglamentario, Gutiérrez vio la tarjeta roja por una patada a Guillermo Burdisso.
     El árbitro Germán Delfino no estuvo acertado al impartir justicia, en un par de jugadas debió expulsar jugadores. Por ejemplo, Andrés Cubas, bien amonestado a los seis minutos de la primera parte cometió luego reiteradas faltas que no recibieron la segunda tarjeta amarilla. Pablo Pérez salivó a Martínez (difícil de apreciar para la terna arbitral) pero también debió irse expulsado por ser una conducta claramente antideportiva. Por el otro lado, también podría haber juzgado de expulsión cuando Funes Mori saltó a disputar el balón frente a Pérez a los 8 minutos del complemento y estiró de más su pierna derecha. Además, al tratar de que el juego no se le fuera de las manos, sancionaba infracción en varias leales disputas del esférico en la mitad de cancha e impedía la aceleración del encuentro.
     Lo más destacado del conjunto de Marcelo Gallardo fueron sus mediocampistas centrales, que no exclusivamente se dedicaron a cortar y manejar los hilos a lo largo de los 90 minutos, sino que gestaron acciones en ataque. De esta manera, River no sólo va con la ventaja de la victoria a la cancha de Boca sino que tampoco recibió algún gol de local.

Formaciones:
RIVER: Barovero; Mammana, Maidana, Funes Mori, Vangioni; Sánchez, Ponzio, Kranevitter, Driussi; Mora y Gutiérrez.
BOCA: Orión; Marín, Díaz, Torsiglieri, Colazo; Gago, Cubas, Pérez, Lodeiro; Pavón y Calleri.
Ingresaron: Burdisso por Díaz (BOC), Martinez por Driussi (RIV), Mayada por Ponzio (RIV), Carrizo por Pavón (BOC), Osvaldo por Calleri (BOC).

Augusto Cornes

Tw: @augustocornes

Boca se aventaja en la trilogía

En una ráfaga de tres minutos Boca venció dos a cero a River, se quedó con el primero de los tres superclásicos y con el primer puesto en el torneo local.
     En la bombonera se jugó el partido más esperado en Argentina, y el local lo ganó “desde el banco”. A diferencia de muchos clásicos, éste tuvo vértigo, bastante desequilibrio pero la emoción de siempre. En el primer tiempo, el visitante se asentó rápidamente en
el campo, cuestión que no es fácil en un clima tan hostil. Se brindó un espectáculo entretenido con pelotas en los palos y espacio para ambos. A los nueve minutos del primer tiempo y en una jugada sin ningún tipo de elaboración que se presentó en el área de River, Daniel Osvaldo con una media vuelta de alta jerarquía impactó la pelota que terminó reventando el ángulo derecho del arco de Barovero en lo que fue la primera jugada peligrosa del clásico. En el mejor momento del “xeneize” apareció Chávez a los 30 minutos. Sin convicción, el extremo, remató adentro del área en la primera jugada asociada del encuentro y la desperdició al rematar increíblemente desviado. La respuesta de la visita llegó cinco minutos más tarde, cuando en un veloz contraataque de Sebastián Driussi volcó el juego a la izquierda, “Teo” Gutiérrez generó una pausa inteligente y asistió a Sánchez, que a la carrera y de tres dedos hizo explotar la pelota en el travesaño de Agustín Orión.

    En la segunda parte, el control de la pelota fue de Matías Kranevitter. El mediocampista central de “la banda” siguió demostrando que está a la altura de estos partidos importantes y gravitó para lo que fue el mejor momento del equipo de Gallardo. De esta manera, creció la visita y Rodrigo Mora logró inquietar al “uno” boquense. Boca perdía el mediocampo y el quiebre en los noventa minutos se gestó a los 16 del segundo tiempo con la inclusión de Fernando Gago. Sumado a esa variante, ingresaron Cristian Pavón por Federico Carrizo y Pablo Pérez por Marcelo Meli. Por el otro lado, Fernando Cavenaghi saltó al campo por el displicente Gutiérrez y el “pity” Martínez por Driussi. No sabiendo aprovechar su momento en el partido, River iba a pagarlo caro a los 38 minutos y luego de una gran meseta intrascendente del choque. Un buscapié de derecha a izquierda en el área “millonaria” y dos
remates defectuosos “xeneizes” hicieron que Pavón se encontrara con el balón y definiera al gol tras responsabilidad de Barovero por no cubrir el primer palo. Sin momento para reponerse, el segundo golpe arribó tan sólo tres minutos después, un avance de Nicolás Lodeiro que rechazó “trapito” y el rebote le cayó a Pérez que sin ninguna complicación le dio un pase a la red. Boca, en esos escasos minutos de diferencia a favor y logrando el desnivel desde el banco, venció a su eterno rival y quedó mejor posicionado para el mano a mano de los octavos de Copa Libertadores.

River fue derrotado 1-0 por Huracán en la Supercopa Argentina

En un momento clave del año, justo antes de que empiece una seguidilla de superclásicos contra Boca, el equipo de Marcelo Gallardo fue con el mejor plantel posible a San Juan pero no pudo con Huracán que se está acostumbrando a ganar títulos más seguido.
     Los campeones de la temporada pasada se vieron las caras en
este nuevo formato de torneo (lleva recién 3 ediciones) que reúne al campeón de la Copa Argentina (Huracán) contra el vencedor de la Superfinal (River). La final en los primeros minutos fue de típico desarrollo, disputado en la mitad del campo y los rivales estudiándose. River se hizo cargo del partido, manejó la pelota e intentó atacar pero con muy poca claridad y Huracán trató de salir de contragolpe. A los 22 minutos se produjo el único gol del partido, el “millonario” estaba adelantado en campo rival y perdió la pelota. De esta manera, Leonel Vangioni que suele pasar al ataque quedó mal ubicado y tras un pase de Patricio Toranzo, Cristian Espinoza le ganó la espalda. Fue así que se encontró mano a mano con Funes Mori y el habilidoso ex sub 20 del globo, gambeteó para adentro, cedió la pelota al centro del área que tras un rebote en Matías Kranevitter le quedó a Edson Puch quien definió hacia el gol a contra-pierna de Marcelo Barovero.
    
A partir de ahí no hubo grandes cambios en el choque porque los de Núñez insistían con el manejo del balón y casi obsesivamente volcaban el juego con el “Pity” Martínez por izquierda del ataque pero la capacidad de resolver no aparecía y terminaban en numerosos centros al área nulamente efectivos. No hubo juego interno en “la banda”, hecho que Gallardo notó y quiso remediar en la segunda mitad con los ingresos de Leonardo Pisculichi por Carlos Sánchez y de Sebastián Driussi por Ariel Rojas. El ex Argentinos siguió siendo apenas una sombra de aquel gran jugador de superlativo rendimiento del semestre pasado y el joven volante sumó algo de frescura al ataque que no iba a ser suficiente. Un aspecto llamativo fue que el derrotado tuvo una irrisoria cantidad de tiros de esquina (14) que no supo aprovechar a lo largo de la final. Tras los noventa minutos, el equipo de Parque de los Patricios celebró su título 13ero que supo disimular la tristeza de caer eliminado en primera ronda de la Copa Libertadores hacía días. Por el lado de River quedarán ya de por sí los motivadores tres cotejos contra el eterno rival y la posibilidad de demostrar en el corto plazo que este viaje a San Juan fue tan sólo una cachetada a tiempo.

Volver a ser

       La pasión, los hinchas y hasta el fútbol muchas veces no tienen lógica. Todo lo que alguna vez fue destacado y superior, en algún momento tuvo que ser normal y monótono para generarse ese llamativo nivel superlativo. Quizás eso es lo que le está ocurriendo a River. Sin querer vaticinar un panorama negro... podrá el millonario volver a llenar de buen fútbol los ojos de propios y extraños?
       La vorágine de este deporte no permite relajarse en los títulos conseguidos y en aquellos que endulzaron el oído de todo el mundo rojo y blanco a lo largo del 2014. De afrontar ese 2014 de ensueños al bajón lógico de este 2015. Aquellos que posicionaron al equipo formado por Gallardo, y sí repito EQUIPO formado por el DT como uno de los mejores de la poderosa historia millonaria. En octubre de 2014, Rodolfo D´onofrio sentenciaba “este es el mejor equipo de River que vi en mi vida”. Flor de elogio para un plantel que recién cumplía 4 meses comandado por el ex DT de Nacional de Uruguay. El cierre de año le daría la razón (para muchos) al presidente de la entidad ya que en las vitrinas del museo riverplatense habría una nueva copa internacional, de las que no abundan por Núñez, la Sudamericana.


         “Para saber hacia donde vamos hay que saber de donde venimos” dice la frase. De esto viene River, de sumar título seguido de otro título. El Torneo Final 2014 y la Superfinal con Ramón Díaz y las copas Sudamericana 2014 y Recopa 2015 con Marcelo Gallardo. Un plantel aburguesado y sin motivación? saciado ya de consagraciones? No lo creo porque en el horizonte está la Copa Libertadores. La obsesión se presentó en un momento que el “millo” estaba dulce, que en los mano a mano de la Sudamericana no perdió nunca, ganó ocho y empató los dos restantes.
        La máxima competencia a nivel continental por estos pagos le hizo un guiño en el sorteo inicial al club con más títulos locales de Argentina. Tigres de México, San José de Bolivia y Juan Aurich de Perú, equipos con poca (casi nula) historia en torneos internacionales aparecieron en el camino... pero la altura de Bolivia, el césped sintético de Chiclayo en Perú y en mayor medida el desacople futbolístico fueron un golpe a la ilusión. Un punto de seis como visitante y sin haber enfrentado (a priori) al conjunto más duro del Grupo 6 en San Nicolás de los Garza, México.

        Ya en el pasado cercano, las desaprobadas actuaciones en la Libertadores fueron sumadas al flojo inicio del extenso e inédito torneo local, 2-2 con Quilmes y Unión (como local) y 3-3 contra Arsenal. Nueve puntos de 15 posibles. El paso de los meses muestra un River en retroceso, tanto en materia de fútbol como en resultados. La eficacia defensiva que brindaba un equipo, que con el afán de atacar quedaba parado mano a mano, ya no es la misma por bajos rendimientos individuales que afectan al sistema defensivo colectivo. La presión alta con recuperación de balón tan elogiada no se ha visto en lo que va del año por no lograr una posesión de balón activa y en campo rival. La precisión en velocidad tiene una escala más lenta por la falta de movilidad. Ya el equipo ganador y que salía de memoria: Barovero; Mercado, Maidana, Funes Mori, Vangioni; Sánchez, Kranevitter (Ponzio), Rojas, Pisculichi; Mora y Gutiérrez empieza a sufrir variantes. Todo en vista de “volver a ser”... 

Newell´s pasó a las semifinales

El equipo rosarino tras el 0 a 0 global, le ganó por penales (10-9) al Boca de Bianchi como local y pasó a los cuartos de final de la libertadores donde enfrentará al Atlético Mineiros de Brasil o al Tijuana de Mexico.

-Intenciones:
La idea de Boca era buscar el 0 a 0, que pasara el tiempo y llegar a los penales, esto se sabe porque planteó el partido con una estrategia muy conservadora 4-4-1-1 ( Orión; Marín, Perez, Caruzzo, Rodriguez; Erviti, Somoza, Erbes Sanchez Miño; Riquelme y Blandi)
El "Xeneize" buscó intentar ganarlo en algunas jugadas aisladas que Riquelme con su magia podría llegar a crear (como paso en brasil vs corinthians) o ganar por penales.

Ya desde el primer momento Boca buscó eso, ceder la pelota y presionar cuando Newells pase la mitad de
la cancha. Y de hecho le salió bien. Más se evidenció la intencion del visitante cuando en el segundo tiempo, tras la expulsion de Rodriguez, Bianchi sacó al único punta que tenia el club de la ribera, Blandi. Le salió bien porque llegó a penales, pero la suerte no estuvo de su lado. En el primer tiempo no hubo jugadas claras, sí llegadas de Newells quien manejo la pelota pero sin lastimar a su rival. Mientras que Boca apostaba a la capacidad de Riquelme para logral desnivelar. Tras la expulsion de Clemente Rodriguez, el "Xeneize" se replegó atrás y estaba todo en manos de la "Lepra" que en 30min no pudo llegar al gol.

-Consciente de sus limitaciones
Estando al tanto que este Boca, en la actualidad, es inferior a Newells. Bianchi planteó el esquema para no jugar de igual a igual los dos partidos. Dispuso en rosario lo mismo que en Brasil, el mismo dibujo táctico de 4-4-1-1, pero ésta vez la suerte no lo acompañó. En aquel partido vs Corinthians, al local le habían anulado dos goles que eran válidos, Alexandre Pato habia desperdiciado una pelota que en la línea no pudo empujar y que sentenció con el golazo de Juan Román Riquelme.


-Contradicciones

El diez de Boca, cuando terminó el partido, declaró que "Newells sólo manejó la pelota con sus dos defensores centrales y con el arquero" esto apunta a la posesión que tuvo el equipo de Martino muy superior a la de Boca. Hace una semana atrás, él mismo había delcarado que el equipo rosarino era el mejor equipo del futbol argentino.



-Copa libertadores
La copa ahora tiene un parate por la copa confederaciones que se disputara en Brasil, por lo tanto Newells podrá avocarse al campeonato, donde también es protagonista. Boca no lo es, está 19° en el Torneo Final. Para la reanudación, las semifinales serán: Newells - Atlético Mineiro (BRASIL) o Tijuana (MEXICO) E Independiente Santa fe (COLOMBIA) vs Olimpia (PARAGUAY)

-Detalle curioso
Estos 26 penales pateados en este partido igualaron la definición por penales más largas en la historia de la Copa Libertadores. El otro partido fue en la semifinal de 1992 cuando, otra vez el protagonista es Newells, el equipo que entonces dirigía Marcelo Bielsa venció 11-10 al América de Cali tras 26 ejecuciones.

Los diez hechos deportivos más importantes del año:


1- Messi, el astro argentino que este año se cansó de superarse a si mismo y sigue batiendo récords. Anotó  91 goles a lo largo del 2012, superó a Gerd Muller que tiene 85. Es el máximo anotador profesional de la historia del club Barcelona, superó a César Rodriguez. Y va por su cuarto balón de oro consecutivo, que seguramente ganará el 6 de enero. Es el primer futbolista de la historia en conseguir más de una "Bota de Oro" (tiene dos) y "Balón de Oro" (tiene tres).

2- En Septiembre, Maravilla Martinez (50-2-2, 28 por KOs) se consagró campeón del Consejo mundial de boxeo. El argentino hizo una gran pelea en el Thomas Mack Center de Las Vegas contra Julio César Chavez Jr (46-1-1, 32 por KOs) de Mexico. En el último round estuvo en el piso y casi pierde por nocaut. Al final, el jurado lo vio ganador en forma unánime.



3- En Diciembre, Bianchi, de 63 años, volvió a tomar el mando de Boca por una suma que ronda los 3 millones de dólares hasta finales del 2015. Será su tercera etapa en el "Xeneize", ya lo dirigió de manera destacada entre 1998  y 2001, y entre 2003 y 2004. El "Virrey" fue sin duda uno de las causales de la época dorada de Boca al lograr dos Copas Intercontinentales (2000 y 2003) y tres Copas Libertadores (2000, 2001 y 2003).


4- JJOO. Sebastián Crismanich, el argentino ganó el Oro en los juegos de Londres en la categoría de 80 kilos del taekwondo. Venció al español Nicolás García en la final. El correntino, logró la 1ra medalla de oro para la república argentina en los últimos juegos. Los primeros dos rounds quedaron emparejados en 0 pero en el último asalto el argentino salió decidido a marcar la diferencia y logró el punto de oro, pesea a requerir la asistencia para aliviar el dolor en si pierna izquierda, cuando restaban 8 segundos.


5- En Septiembre, Maradona, de 51 años, dejó de ser el director técnico del Al Wasl de Emiratos Arabes, donde había  debutado en agosto de 2011 y fue nombrado Embajador Honorario de Deportes de Dubai. Actualmente, se dedica a trabajar con los jóvenes para “desafiar al resto del mundo” y demostrar que los Emiratos están capacitados para triunfar en el fútbol.


6- Michael Phelps, se retiró de la natación luego de los juegos de Londres. Logró 22 medallas olímpicas el estadounidense, 6 en los últimos juegos. Es el atleta más laureado en la historia de los JJOO. También es el único deportista masculino que logra ganar en 3 Juegos Olímpicos la misma prueba, en este caso nadar estilo mariposa (Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012)


7- Sin duda otro hito de este año, en Julio más precisamente, fue el alejamiento de Juan Román Riquelme de Boca. En ese entonces dijo que "se sentía vacío" luego de que su club perdiera la final de la Copa Libertadores en Brasil contra el Corinthians. En estos días estaría evaluando volver o no al club de sus amores.


8- Alejandro y Marcos Patronelli, los dos hermanos oriundos de Las Flores provincia de Buenos Aires, participaron del Rally Dakar 2012 y se consagraron campeón y subcampeón de este deporte el 15 de enero en la categoría cuatriciclos. Este logro es un hecho sin precedentes en la historia de este certamen, ambos a bordo de un Yamaha Raptor 700.



9-  El tenista suizo Roger Federer logró un récord al estilo de Messi, en el total de su carrera estuvo 292 en total como número 1 del mundo, de esas 233 semanas fueron consecutivas. A pesar de sus 31 años sigue sorprendiendo, no sólo al mundo del tenis sino también a todo el ambiente deportivo por su calidad técnica, vigencia y grandeza.



10- Las leonas, el equipo femenino argentino de hockey en Londres 2012 se llevó su cuarta medalla consecutiva, de plata ésta vez, en los Juegos Olímpicos. No pudieron contra las Holandesas y cayeron derrotadas por 2 a 0 en la final. Ya habían cosechado una medalla de plata en Sydney y bronce en Atenas y Beijing. Demostraron ser un ejemplo de esfuerzo, sacrificio y profesionalismo.

La historia argentina en los Juegos Olímpicos antes de Londres 2012


   La delegación argentina en los Juegos Olímpicos comenzó su participación en los de París 1924, compitió hasta los de Beijing 2008 con excepción de los de Moscú 1982 y ha conseguido un total de 66 medallas: 17 de oro, 23 de plata y 26 de bronce.
   El récord de asistencia de deportistas de esta nacionalidad en este evento se obtuvo en la edición de Londres 1948 con la intervención de 240 atletas. Allí también se dio la máxima cantidad de podios (siete), al igual que en Ámsterdam 1928 y Berlín 1936.
   Argentina consiguió su posición más alta en la edición de Los Ángeles 1932, en la cual terminó en el décimo primer puesto y en el medallero histórico, por otra parte, se encuentra en la ubicación número 41 sobre 222 equipos. Además, en esta tabla es el segundo sudamericano luego de Brasil.
   Esta delegación tuvo que esperar 52 años, desde Helsinki 1952, donde obtuvo la medalla dorada en remo, hasta Atenas 2004 para volver a subirse al máximo escalón del podio. En Grecia, triunfó en básquet y fútbol.
   El deporte que más podios sumó fue el boxeo con 24 y el que más oros consiguió con siete. Mientras que el atleta que más contribuyó para aumentar la cantidad de medallas argentinas fue el regatista Carlos Espínola, quien consiguió cuatro durante los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, Sydney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008.
   En estas ediciones también participó el ciclista Juan Curuchet que, con seis presencias, es el deportista récord en asistencias olímpicas. Además, de las ediciones mencionadas, el atleta formó parte del plantel nacional en Los Angeles 1984 y Seúl 1988.
   Por último, Jorge Somlay, el timonelista que disputó los Juegos Olímpicos de Roma 1960 con 13 años, es el argentino más joven en participar en este evento, mientras que el más grande, con 69, es el regatista Alberto Llorens, quien compitió en Los Ángeles 1984.

Curiosidades olímpicas  
Los fubolistas Ángel y Carlos Bossio comparten apellido, ambos eran arqueros y consiguieron la misma medalla: el primero en Ámsterdam 1928 y el segundo en Atlanta 1996.
Los podios en los mundiales de fútbol, dos campeonatos y dos subcampeonatos, coinciden con los de los Juegos Olímpicos: primero en Atenas 2004 y Beijing 2008 y segundo en Ámsterdam 1928 y Atlanta 1996.
Cinco deportistas argentinos compitieron en dos deportes: Esteban Martínez (beach volley y voleibol), Hugo Tedín Uriburu (remo y yachting), Federico Uranga (natación y waterpolo), Enrique Thompson (atletismo y pentatlón moderno) y Oscar Strático (judo y lucha).
Los hermanos Julio y Enrique Sieburger, junto al hijo del segundo que comparte su nombre, ganaron la medalla de plata de yachting en Londres 1948. Mientras que Roberto Sieburger, descendiente del primero, obtuvo el mismo logro en Roma 1960.
La nadadora Jeannette Campbell participó en Berlín 1936 y se casó con su entrenador, Roberto Peper, quien estuvo en Los Ángeles 1932 y tuvieron a Susana, quien compitió en Tokio 1964 y su marido, Roberto Cavanagh, fue campeón de polo en la edición de la capital alemana.
El jugador de hockey, Horacio Rognoni participó en Munich 1972 y su hija, Cecilia, compitió en el mismo deporte en Sydney 2000 y Atenas 2004.